El mediador en sordoceguera

Las ayudas públicas a la sordoceguera son casi inexistentes. Las familias hacen esfuerzos por proporcionar los mejores cuidados, pero muy pocas tienen a su alcance un mediador que pueda dibujar un mundo de inclusión y oportunidades para el familiar con sordoceguera.

 

El mediador es el profesional que ayuda a la persona sordociega a conectar con el mundo. Le habla mediante el tacto, en lengua de signos apoyada en las manos.

 

El mediador provoca oportunidades de aprendizaje y le ayuda a relacionarse con las personas y con el entorno. Le anticipa constantemente lo que va a ocurrir, de modo que consigue una relación de afecto, complicidad y confianza.

 

En ausencia del mediador, la persona sordociega se desconecta, se aísla, siente ansiedad y puede desarrollar conductas inapropiadas.